Picasso y Picabia, cara a cara en Barcelona


Català
Barcelona es una ciudad que ama sus museos y que vive atenta al arte que la rodea. No es necesario recurrir a las colecciones permanentes de los grandes museos para comprobar que hay todo un mundo que convive con estos grandes centros, que ofrece la posibilidad de acercarse a las obras de los grandes maestros de la pintura. Hay que estar atento para no perderse oportunidades temporales como la que ofrece, de nuevo, la Sala de exposiciones de la Casa Garriga Nogués -de la Fundación MAPFRE-, que en los últimos años ha sorprendido a los amantes de la cultura con muestras como Impresionistas y postimpresionistas (2013) o Renoir entre mujeres (2016), y que ha hecho posible que la capital catalana acogiera obras de centros como el Museo de Orsay y el de la Orangerie.

Esta vez es el Musée National Picasso-Paris el que cede una serie de obras de dos artistas que coincidieron en el tiempo estableciendo dos trayectorias paralelas.

La exposición Picasso-Picabia. La pintura en cuestión ofrece un diálogo entre Pablo Picasso y Francis Picabia que nos adentra en un espacio que recorre la vida y la obra de ambos artistas, constatando, por primera vez, sus respuestas artísticas -aparentemente antagónicas- ante una misma realidad. Las vidas de los pintores se entrecruzan en este recorrido -real e imaginario- propuesto por la Fundación MAPFRE y el Musée Granet, Aix-en-Provence, y que se puede visitar hasta el 13 de enero de 2019 en el edificio de la calle Diputació 250.

La muestra reúne más de un centenar de piezas, entre pinturas, grafismo y documentos de archivo, y nos ofrece un itinerario a seguir desde la aparición del cubismo en 1910 -con Picasso como protagonista-, el clasicismo y el maquinismo, el nacimiento del dadaísmo -con Picabia como una de las figuras clave-, la coincidencia de ambos artistas en Barcelona en 1917 -en periodo de la Primera Guerra Mundial- o la que se ha llamado “época de los monstruos”, en que ambos coinciden varios veranos en la Costa Brava.

Este recorrido termina con una selección de sus últimas pinturas, cuando el malagueño vuelve al retrato humanista con un sello propio y el artista francés reduce su arte a pintar en los lienzos monocromos punteados.

 

La exposición aporta un nuevo enfoque a la relación de los dos pintores y deja entrever un nexo inconsciente entre el artista francés -de padre hispanocubano y madre francesa- François Marie Martinez-Picabia (1879-1953) y el español Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) -que residió en Francia desde 1904-, destacando unas semejanzas que van desde la sonoridad de los apellidos hasta la proximidad de alguna de sus obras; sin embargo, como defendía Picasso “un pintor no debe hacer lo que la gente espera. El peor enemigo del pintor es el estilo”. Y será este el vínculo: el deseo de desafiar los parámetros pictóricos establecidos y “rejuvenecer” la pintura.

Pablo Picasso. Guitarra, primavera del 1926.

 

Albert Irigoyen Zaragoza

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s