Santa Walpurgis y la noche de las brujas


Català

El solsticio de verano representa en nuestra cultura una noche de fiesta, una noche para dejar atrás definitivamente la época más dura del año e inaugurar unos meses abundantes en cosechas y temperaturas agradables, podríamos incluso decir que establece un momento anual de purificación, obtenida a partir del fuego, y donde quizás también, todos los elementos de las creencias populares adquieren un papel destacado, entre las cuales los espíritus, las curas milagrosas y también en menor medida las brujas, en su forma más idílica.

No obstante, en el norte y centro de Europa, las brujas tienen su noche especial y no coincide con ningún fenómeno astronómico sino que tiene lugar el último día de abril, de hecho es una fiesta de bienvenida a la primavera. Se trata de la noche de Santa Walpurgis (Walpurgisnacht) o (la noche) de la quema de brujas (Hexenbrennen) aunque éste último no es un término demasiado exacto. El nombre procede de Santa Walburga (o Walpurga o Walpurgis), una abadesa inglesa del siglo VIII que según dicen nació en una familia aristócrata, era sobrina de San Bonifacio y le ayudó a cristianizar tribus germánicas por el territorio de la actual Francia. Dada su educación pudo escribir las memorias de su hermano y algunas fuentes le consideran la primera mujer escritora de Inglaterra y Alemania, aunque no entraremos en estas controversias porqué es extremadamente difícil demostrar quien fue el primero. Cuando murió, sus reliquias fueron llevadas a Eichstätt (Baviera, Alemania), y es este día (1 de mayo) el que se le dedica en el sur de Alemania, Finlandia y Suecia.

Como ya podéis imaginar, santas y brujas no pintan mucho juntas así que sí, lo habéis adivinado, nuevamente nos topamos ante un ejemplo donde el cristianismo asimiló una festividad anterior para poder transformarla a gusto y de paso filtrar todo aquello que no entraba dentro de sus principios morales.

Siguiendo con la tradición una vez adaptada la festividad, la noche anterior al día de Santa Walpurgis se conoce como la noche en que las brujas hacían una gran fiesta en la llamada Blocksberg (montaña mágica donde estas se encontraban con el diablo, Imagen 2), esta visión está claramente influenciada por la descripción de las noches de brujas (Hexensabbat) de la literatura de los siglos XV y XVI. La denominación de Walpurgisnacht se populariza gracias a la obra de Fausto de Goethe (1808) ya que préviamente se conocía la tradición tan solo como Walpurgis.

Pero claro, la terminología de “brujas” sí que aparece durante el Cristianismo…entonces, ¿de dónde proviene realmente esta tradición? Pues probablemente sea una mezcla de muchos cultos y tradiciones que debían tener los pueblos bárbaros para honorar a sus deidades (sobretodo relacionadas con la naturaleza). Según algunas fuentes, Walpurgis es considerada una deidad anterior al Cristianismo (el nombre es de origen germánico) y de hecho se han encontrado cerámicas griegas del s. II dC con referencias a una tal Waluburg vidente de los Semnones (pueblo germánico) descritos por primera vez por Tacitus. En términos más etimológicos, vemos como la primera parte del nombre Waluburg, Wal también se encuentra en otras palabras del alemán antiguo como por ejemplo Walus (Zauberstab=varita mágica) o también Vala, Walawa, Wala, nombres que les daban a las videntes. Incluso estirando un poco podemos llegar a las Walkürien (Valquírias), deidades femeninas de la mitología nórdica.

Muchos de los rituales de Santa Walpurgis se producen en ambientes rurales. Un ejemplo es la llamada fiesta del árbol de mayo: ya sea para protegerse de los malos espíritus, para pedir buenas cosechas o para mejorar la fertilidad, se colocaba un árbol en cada jardín de cada casa cada primer de mayo (Maibaum), tradición que se sigue produciendo en muchas regiones, ahora sobretodo pero a nivel de pueblo o ciudad. Este árbol también era una manera que tenían los hombres para declarar su amor a una determinada mujer. Un símbolo de la fertilidad de la naturaleza, que se transporta del bosque a la civilización. Muchas costumbres de las fiestas de mayo se centran en parejas jóvenes, que simbólicamente representan la hermandad entre los individuos de una comunidad. El pasar entre dos fuegos de Walpurgis era un acto de purificación y protección contra la peste, la tos y la rabia.

Con la cristianización de los pueblos germánicos y con la llegada de la inquisición muchas de estas tradiciones se catalogaron de paganas, perdiendo así también el componente matriarcal que las caracterizaba y que aseguraba que pudiera haber festividades centradas en la mujer.

 

Rosa M. Torrademé

Imagen de portada: Fiesta de Santa Walpurgis en Heidelberg. Autor: Andreas Fink

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